OROGOLD Cosmetics
Read all reviews for OROGOLD Cosmetics →
Capitalismo en estado.puro
Entré en la tienda física de Barcelona en el Passeig de Gràcia a finales de agosto de porque en la entrada me dijeron que me enseñarían algunos productos de manera gratuita. La primera persona que me atendió fue muy correcta. Le compré un producto, pero cuando ya lo había pagado y me lo estaba envolviendo para llevar, apareció otra persona. Se trataba de una mujer de unos 50 años de origen cubano (creo) que me dijo que probaríamos un aparato Perfectio zero gravity para las arrugas y la flacidez facial. No me interesaba demasiado el producto y no estaba demasiado dispuesta a gastarme lo que valía. A pesar de decir que no me interesaba el producto y que no quería gastarme tanto en algo que probablemente no iba a utilizar, ella insistió e insistió hasta la saciedad, mientras la primera persona retenía el primer producto que yo compré de tal forma que no podía marcharme. Al final su insistencia venció mi resistencia, pero me marché de la tienda pensando que había sucumbido a una práctica comercial muy agresiva. Creo que si el cliente duda tanto no hay que forzarlo aunque se pierda una venta. Porque un cliente descontento no vuelve, pero un cliente contento puede volver otro día. Efectivamente, casi no uso el producto, lamento enormemente haber gastado tanto dinero y no volveré a comprar jamás un artículo de Orogold. Sé que yo tenía que haberme mantenido más firme y repetir 100 veces que no, en vez de las cincuenta que dije no. Ahora bien, las técnicas comerciales que solo persiguen el lucro son deshonestas.