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Pésima empresa
Pésima empresa Fui a un concierto organizado por esta empresa, en un gran recinto donde se celebran conciertos. Concretamente fui a ver a Raw Alejandro. Estaba en gradas, en la primera fila, y justo delante de mi, sobre una plataforma, estaban todas las cámaras que grababan el concierto, y me quitaban toda la visión del escenario. No era la única perjudicada, sino todos los que estábamos en la zona no veíamos nada del concierto, pero sobretodo las 8 personas que estábamos en esa primera fila de las gradas. Si veis unas fotos que hice, cualquiera alucinaría de pensar cómo pude “ver” (no ver) el concierto así de mal durante dos horas, concierto para el que pagué casi 100€, para no ver nada. Solo veía las grandes estructuras que sujetaban las cámaras, y a los camarógrafos trabajando con esas cámaras. Que me quitaban absolutamente TODA la visibilidad del escenario. Nos quejamos a las personas que estaban allí informando y acomodando a la gente, pero nos dijeron que no se puede hacer nada, que no es posible cambiarse de sitio y además no había muchos sitios libres y los que había eran más lejos (yo había pagado una entrada en primera fila para algo… para verlo bien) y no había más que sitios sueltos, para una sola persona, no había dos o tres asientos juntos. Me parece indignante que, después de pagar casi 100 euros por un concierto y habiendo comprado entradas en primera fila de gradas, no haya visto NADA del concierto porque la organización no ha querido bloquear esos asientos y no venderlos. Después de mandar emails a esta empresa organizadora del concierto, no me respondieron a ninguno. Por otra parte, había parte del equipo técnico fumando. Algunas de las personas que estaban justo debajo de nuestra fila, los que controlan luces y sonidos, estaban fumando constantemente tanto antes como durante el concierto. En un recinto cerrado en el que está prohibido fumar y en el que además hay un cartel inmenso en la pared que va de punta a punta del recinto que indica que no se puede fumar, no da lugar a dudas, nada más entrar en el recinto llama mucho la atención el cartel, se ve más que el escenario, lo han puesto de hecho para que no haya dudas y que la gente no se haga la sueca. El público lo respetó bastante bien, siempre hay alguien que fuma pero muy pocas personas. Los que no lo cumplieron fueron los trabajadores de esta empresa que, en lugar de dar ejemplo, hicieron lo contrario: no parar de fumar durante todo el concierto.